
¿Cuántas veces ocultamos al mundo las cosas que nos apasionan por miedo a que nos desprecien o se burlen de nosotros? Porque ya hemos pasado por esa experiencia y no queremos que nos vuelvan a hacer daño, o porque tenemos la reacción de los demás ante una afición que se sale de las convenciones típicas, a menudo nos vemos luciendo una máscara protectora que disimula cómo somos en realidad.
Es lo que le sucede a Wakana Gojō, uno de los protagonistas de Sexy Cosplay Doll (Sono Bisque Doll wa Koi wo suru o My Dress up Darling). El manga de Shinichi Fukuda nos habla de la importancia de ser uno mismo, incluso en una época tan compleja y repleta de estímulos como es la adolescencia, y nos muestra, a través de Marin Kitagawa, la coprotagonista, que la verdadera felicidad se encuentra en hacer lo que a uno le entusiasma y le llena de vida.
La alegría de ser uno mismo, la esencia del manga
«Da igual que sea solo una afición. Me encanta la gente que disfruta haciendo lo que más le gusta. Es como si brillara con luz propia».
Wakana Gojō es un estudiante de secundaria tímido y solitario que guarda con celo un gran secreto: su pasión por las muñecas Hina. Criado por su abuelo, un artesano especializado en estas muñecas tradicionales, ha crecido aprendiendo a elaborarlas, desde la confección de la ropa hasta el maquillaje. Sin embargo, descubrió siendo un niño que compartir su afición con otras personas podía suscitar odios y desprecios, así que decidió ocultarlo.
Todo cambia cuando su compañera Marin Kitagawa, una chica popular, extrovertida y alegre, lo pilla en la sala de costura del instituto y descubre su secreto. Lejos de menospreciar su entusiasmo por las muñecas Hina, Kitagawa se muestra alucinada por su talento y decide pedirle ayuda. Quiere hacer cosplay de su personaje de videojuego favorito, pero no tiene maña con la aguja y el hilo.
Comienza así una colaboración entre los dos que permitirá a Gojō conocer otros horizontes más allá de las muñecas Hina y le dará la oportunidad a Kitawaga de abrirse un hueco en el competitivo mundo del cosplay y relacionarse con otras personas que disfrutan de su misma pasión. El vínculo entre los dos irá creciendo y ella pronto se dará cuenta de que siente algo más que una amistad por Gojō, aunque el inocente muchacho no parezca captar las indirectas.
Un manga seinen con mucho humor y mensajes potentes
«Hay veces en las que da mucho miedo decirles a los demás lo que te gusta y lo que quieres hacer. Admitirlo requiere mucho valor».
Sexy Cosplay Doll es una comedia romántica, categorizada en Japón dentro de la demografía seinen, es decir, enfocada hacia un público masculino adulto. Entre sus páginas no vas a encontrar la típica historia de amor adolescente. No es otro manga sobre un chico introvertido y una chica popular cuyos caminos se cruzan por casualidad y acaban siendo inseparables.
La obra de Shinichi Fukuda nos habla del miedo a mostrarnos a los demás, de las dudas a la hora de compartir con nuestro entorno aquello que nos hace felices. También de lo necesario que es encontrar a personas que nos aceptan tal y como somos y nos animan a expresarnos con libertad.
Es una historia de crecimiento personal, que se ve reflejado sobre todo en el personaje de Gojō. A pesar de la mala experiencia que tuvo en su infancia, gracias a Kitagawa comienza a ganar confianza en sí mismo y a soltar el temor a expresar su amor por las muñecas Hina. Poco a poco, aprende a abrirse a los demás y entiende que sus compañeros de clase también son capaces de apreciarle como es: un adolescente implicado, responsable y trabajador, con talento para la costura y el maquillaje.
No será lo único que experimente Gojō, pues los encuentros con Kitagawa y la reducción de las distancias físicas entre los dos provocarán más de una situación donde las hormonas podrían jugarle una mala pasada. Hay escenas que dejan poco a la imaginación, de ahí que se haya etiquetado como un manga para mayores de edad.
Marin Kitagawa también rompe un poco con los estándares de los personajes femeninos, a menudo más reservados y comedidos. Desde su forma de hablar, a veces un tanto mamarracha, a veces demasiado directa hasta para ser una adolescente japonesa, su personalidad, divertida, despreocupada y, en algunas ocasiones, hasta desvergonzada le da el punto de humor a la trama.
Muñecas Hina y cosplay, tradición y modernidad de la mano
Siempre se ha dicho que Japón es una curiosa combinación de lo antiguo y lo nuevo. Desde el carácter tradicional de los templos y santuarios, la ceremonia del té o los festivales de verano, hasta la cultura pop, la tecnología y los rascacielos y neones que inundan las grandes ciudades.
Esa dualidad también está presente en Sexy Cosplay Doll, porque une la artesanía de las muñecas Hina (muy populares en el Día de las Niñas o Festival de las Muñecas, el 3 de marzo), cuya historia se remonta al período Heian, y el cosplay, una cultura que comenzó a ganar fuerza en Japón durante los años 80 y 90.
El manga ayuda también a romper prejuicios todavía existentes en torno al cosplay. Puede que incluso despierte el interés hacia esta corriente que busca demostrar amor hacia los personajes de las series y películas, del manga y el anime, de los videojuegos, a través de la caracterización e interpretación.
Hacer cosplay es mucho más que disfrazarse. Es meterte en la cabeza de un personaje y tratar de emularlo en su forma de hablar y actuar. Es la ilusión de sentirte otra persona durante unas horas. Y, para muchos cosplayers, es un intenso trabajo creativo y artístico. Y eso queda retratado a la perfección en Sexy Cosplay Doll a través del estudio detallado que hace siempre Gojō de los personajes. No solo para confeccionar los trajes del modo más fiel posible, también para que el maquillaje transmita las expresiones faciales y miradas de las figuras que encarna Kitagawa.
«Lo mejor del cosplay es que te permite expresarte con libertad».
Un manga finalizado y un anime casi completo
El manga Sono Bisque Doll wa Koi wo Suru se comenzó a serializar en Japón en la revista Young Gangan, de la editorial Square Enix, en enero de 2018. Su publicación concluyó en marzo de 2025 y todos los capítulos se recopilaron en quince volúmenes tankōbon. En España, Sexy Cosplay Doll se publica a través de la editorial Panini Cómics. El último tomo salió a la venta la última semana de julio de 2026.
Su popularidad entre el público nipón llevó a la adaptación al anime, titulada My Dress Up Darling. Con dos temporadas de doce capítulos cada una, abarca hasta el capítulo 85, incluido en el tomo once. Si has visto la serie y quieres conocer el desenlace de la historia, tendrás que seguir los pasos de Gojō y Kitagawa en el manga, pues todavía no hay noticias sobre una tercera temporada del anime.


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