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Mi visión, como lectora, escritora y viajera, del apasionante mundo japonés

Guardianes de la noche (reseña)

Varios tomos del manga Guardianes de la noche, de Koyoharu Gotouge

Si a estas alturas te cuento que Guardianes de la noche (Kimetsu no yaiba) es un fenómeno de talla mundial,  no estaría aportando nada nuevo. Tanto el manga como las adaptaciones al anime y a la gran pantalla han ido cosechando éxito tras éxito.  

Aunque se trate de una historia completa, cuya serialización finalizó en mayo de 2020, las páginas de Koyoharu Gotōge siguen ganando adeptos y su público es tan diverso que trasciende la categoría a la que pertenece, el manga shōnen. 

Ante este panorama, ¿es posible hacer una reseña de Guardianes de la noche aportando algo diferente a la conversación? No parece una labor sencilla hablar de un manga que ha superado los doscientos millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, pero voy a intentarlo. 

¿De qué va?

Tal vez has llegado hasta aquí sin saber de qué va Guardianes de la noche. No te preocupes. Yo era como tú hasta hace unos meses. Cuando la película de la Fortaleza Infinita, la más reciente, llegó a los cines españoles, yo aún no había visto los primeros capítulos del anime. Me enganché casi de inmediato, pero llegué tarde para descubrir cómo continuaba la historia pues la emisión en la gran pantalla había finalizado. Por suerte, tenía el manga de Koyoharu Gotōge.

La historia comienza cuando Tanjirō Kamado, el hijo mayor de una humilde familia de carboneros que vive en la montaña, descubre que todos han sido asesinados a manos de un demonio. Todos, con la excepción de su hermana Nezuko. Ha logrado sobrevivir al ataque a costa de un terrible precio: convertirse en una criatura de la noche que se alimenta de sangre y carne humana. 

Pero Nezuko demuestra una capacidad de autocontrol nunca antes vista en un demonio y aprende a sobrevivir como una aliada de los humanos. Tanjirō está dispuesto a todo por devolver a su hermana a su estado humano, aunque eso suponga someterse a un entrenamiento durísimo y superar todas las pruebas que se le presenten hasta convertirse en un miembro del Cuerpo de Matademonios.

Un manga shōnen con matices

Podría profundizar un poco más en el argumento de Guardianes de la Noche, aunque si lo hiciera corro el riesgo de aburrirte, si ya sabes de qué va, o de robarte la emoción de descubrir por ti misma cómo continúa la historia.

Publicado en la revista Weekly Shōnen Jump, y sumándole lo que he mencionado hasta ahora, parece claro que Guardianes de la Noche encaja en las características arquetípicas del manga shōnen: acción, un protagonista masculino con cierto porte de héroe, una chica en apuros que necesita ser salvada,… 

¡Ah, alto ahí! Ese tópico lo rompimos hace tiempo, y te hablé de ello hace un par de semanas en este artículo

No podemos decir que Guardianes de la Noche encaje en el estereotipo que llenaba las revistas shōnen en los años 80 y 90. ¿Tiene acción, aventura y fantasía? Sí. Pero Koyoharu Gotōge fue mucho más allá. 

La profundidad emocional sin clichés de género

Voy a procurar no hacerte ningún spoiler de la trama, pero no puedo pasar por aquí sin decirte que uno de los puntos fuertes de Guardianes de la Noche es que el carácter, la personalidad y las emociones de los personajes trascienden su género, pero también muchos paradigmas clásicos. 

Tanjirō es valiente, como han de serlo los protagonistas heroicos, pero también tiene dudas y sufre. Se esfuerza y lucha por lo que más ama, su hermana Nezuko, sin perder de vista sus limitaciones. Odia a los demonios por los crímenes que cometen contra la humanidad y eso no le impide sentir compasión por ellos, por quiénes fueron en sus vidas pasadas y el padecimiento que se han visto abocados a experimentar. Es un amigo fiel y, a veces, demasiado inocente, lo que le costará más de un malentendido.

Ah, y también es un gran cocinero y tiene mano para las tareas domésticas. 

La otra gran protagonista de la historia, Nezuko, era una niña dulce y abnegada, que cuidaba de sus hermanos pequeños y se preocupaba más por los demás que por ella misma. Tras convertirse en demonio, tendremos la ocasión de ver facetas muy diferentes de ella. Su lado más adorable e infantil, pero también su cara más fiera y agresiva, que no dudará en luchar contra cualquiera que trate de hacer daño a Tanjirō o a sus amigos. No es una damisela en apuros.

La importancia de los secundarios

Necesitaría páginas y páginas para desgranar a todos los personajes que componen el universo de Guardianes de la Noche, pero no quería cerrar este apartado sin mencionar a dos de ellos, que refuerzan esa idea de que estamos ante un manga que ignora los clichés (¡gracias, Gotōge!) y que deja claro que no todos somos lo que mostramos a simple vista.

Zenitsu, uno de los compañeros de aventura de Tanjirō, comienza siendo un cazador de demonios atenazado por el miedo y que pierde el norte cada vez que ve a una chica guapa. Le aterra morir, aunque eso no le impedirá jugarse la piel por Tanjirō o Nezuko. Es un compañero leal, desesperado por cambiar lo que sabe que está mal en su interior, pero incapaz de hallar el modo de hacerlo. 

Shinobu es uno de los pilares del cuerpo de Matademonios, una luchadora excepcional y experta en farmacología. Un cierto aire de misterio la envuelve desde el momento en que la conocemos, aunque todo parece enmascararlo a través de una mirada serena y una sonrisa dulce. Una fachada bajo la que oculta un gran dolor, un mecanismo de autocontrol para que el resto del mundo no vea la fragilidad de su alma.

Resulta sencillo enamorarse de los protagonistas de las historias, pero las grandes plumas logran que nos quedemos prendados también de los secundarios. Koyoharu Gotōge lo consigue en Guardianes de la Noche. Otra razón más para darle una oportunidad a este manga. 

Si ya has visto el anime y necesitas más

Guardianes de la Noche es una serie compuesta por 23 tomos, publicados en España por Norma Editorial. La serie de animación, a cargo del estudio Ufotable, consta de cinco temporadas y una trilogía de películas —la primera de las cuales es La Fortaleza Infinita— que pondrá el broche a la historia. 

No es necesario entrar en debates acerca de si es mejor el manga o el anime, pero se podría decir que son complementarios. La primera temporada, Arco de resolución inquebrantable, consta de 26 capítulos que cubren los primeros siete volúmenes de un modo realmente fiel. El tren infinito, que vio la luz como película y luego se adaptó a siete capítulos que forman la segunda temporada, correspondería a los tomos 7 y 8.

A partir de aquí tenemos dos temporadas de once episodios cada una (Arco del distrito del entretenimiento y Arco de la aldea de los herreros) y una quinta temporada de ocho capítulos (Arco del entrenamiento de los pilares). Eso nos llevaría del tomo 8 al 16. Es aquí donde empezamos a encontrar algunas escenas y relatos que no se adaptaron en el anime y otros momentos que se reflejaron de un modo extendido. 

Si estás en el grupo de los fans que ya han visto La Fortaleza Infinita y crees que es una tortura esperar a 2027 (como poco) para descubrir qué sucede a continuación, puedes avanzar leyendo el manga a partir del capítulo 157 en el tomo 18. 

O darle una oportunidad al manga desde el principio. Te prometo que merece la pena.

Portada del primer tomo del manga Guardianes de la noche

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